El puerto USB-C permite cargar la laptop, transferir datos e incluso conectar monitores externos. Cuando deja de funcionar correctamente, es normal pensar que el puerto está averiado. Sin embargo, en muchos casos el problema puede estar relacionado con el cargador, la suciedad acumulada o la configuración del sistema. Antes de sustituir componentes, conviene realizar algunas comprobaciones básicas.
Las causas más frecuentes

Uno de los motivos más habituales es utilizar un cargador USB-C que no ofrece la potencia suficiente para alimentar la laptop. También pueden existir problemas en el cable, en el propio puerto o en los controladores de energía instalados en Windows.
Si el puerto presenta suciedad o residuos, la conexión puede volverse inestable e impedir que la carga comience correctamente.
Cómo comprobar si el problema es el cargador
Prueba otro cargador USB-C compatible con tu modelo Lenovo. Si el equipo comienza a cargar normalmente, el problema probablemente se encuentre en el cargador o en el cable.
Puedes consultar cargadores Lenovo compatibles aquí:
https://cargadoreslaptop.com/Productos/producto-lenovo-tipo-c.php

¿Cuándo acudir a un servicio técnico?
Si después de probar otro cargador el puerto continúa sin funcionar, es posible que exista una avería física en el conector USB-C o en la placa base. También conviene revisar si el puerto funciona correctamente para la transferencia de datos, ya que esta información ayuda a identificar el origen del fallo.

Cuando el puerto USB-C de una Lenovo deja de cargar, conviene revisar primero el cargador, el cable y el estado del conector. Un diagnóstico adecuado permitirá encontrar la solución sin sustituir componentes innecesariamente.